Una receta sencilla y deliciosa que combina espinacas frescas con el sabor del ajo. Perfecta como guarnición o plato principal ligero.
Instrucciones
Paso 1
Lava bien las espinacas y escúrrelas.
Paso 2
Pela y corta los dientes de ajo en láminas finas.
Paso 3
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
Paso 4
Añade las láminas de ajo y sofríelas hasta que estén doradas, pero ten cuidado de no quemarlas.
Paso 5
Agrega las espinacas a la sartén y saltéalas durante unos minutos hasta que estén tiernas y hayan reducido su tamaño.
Paso 6
Añade una pizca de sal y pimienta al gusto, y mezcla bien.
Paso 7
Sirve las espinacas al ajillo calientes como guarnición o plato principal.