Una alternativa saludable a la leche condensada tradicional, ideal para quienes buscan reducir su consumo de azúcar sin sacrificar el sabor.
Instrucciones
Paso 1
En un bol, mezcla la leche en polvo con el agua caliente hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2
Añade la mantequilla a la mezcla y remueve hasta que se derrita por completo.
Paso 3
Agrega el edulcorante en polvo y la esencia de vainilla, y mezcla bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
Paso 4
Deja enfriar a temperatura ambiente y luego transfiere la mezcla a un frasco hermético.
Paso 5
Guarda en el refrigerador durante al menos 2 horas antes de usar.